domingo, 18 de marzo de 2012

Un sábado de fotos

El sábado por la mañana nos acompañó Tsunami a la piscina, como ya hace mejor tiempo decidí llevármelo conmigo. A la vuelta le hice unas fotos en una zona de sombra a mis niños.

 

 


Les dije que por la tarde iríamos al parque con papi porque quería hacerles una sesión de fotos. El día era un poquito más frío que el de toda la semana y corría mucho viento. Los niños muy a pesar mío no hicieron siesta y yo que quería que fueran ya descansados ... así que sumado a eso que para llegar a este parque tardamos unos 30 minutos a pie al ritmo de los niños pues ellos ya llegaron cansados, pero el estar en el parque les recarga las baterías sólo que no íbamos sólo para jugar si no para hacerles fotos ...



Cuando comencé con la sesión y le dije a Terremoto que se ubicara donde yo quería esta fue la cara que puso porque ellos querían ir a una de las zonas infantiles que tiene este parque.

 


Fue ablandando el gesto de su cara poco a poco

 


Hasta que decidió colaborar un poco y sonreirme, pero claro no era una sonrisa natural.

 


Al ver Tsunami que toda la atención era para Terremoto decidió participar así que gracias a él tengo varias fotos con un brazo suyo, una pierna o una cabeza. Así que le dije, bueno, ponte tu también y me alegré que quisiera salir en la foto, pero luego que se puso pues muy colaborador no estaba, se puso a jugar y hacer payasadas y motivando a que ella hiciera lo mismo.

 


Al final sólo tengo esta foto más o menos descente de ellos juntos, pero aun así él sale con cara de pánfilo porque sale con la boca abierta de esa forma.
 


Debido a las protestas nos fuimos a la zona infantil más cercana y mientras ellos se pusieron a jugar nosotros nos sentamos en una banca y yo opté por tomarle una foto a mi amorcito.



El pobre me hizo de asistente fotográfico porque fue quien sujetaba el reflector, y de niñera, porque cuando les dijimos que seguiríamos caminando por ahí y nos iríamos de la zona infantil comenzó la rebelión. También el pobre estuvo cargando a su espalda en todo momento el trípode; que realmente es de él y es para medir niveles, al que le ha adaptado una rótula de un trípode enanito que tenía; mi próxima compra será un trípode de verdad. En fin que lo llevamos por gusto porque al final ni lo usé.

 

Si es que entre los llantos de él, la falta de colaboración de ella, el viento que doblaba y amenazaba con llevarse volando mi reflector ha sido milagroso conseguir alguna que otra foto. 


En esta ella está "posando" para mi, con esta cara de guardia.



Y en esta está mirando a papá que se pelea con el reflector para mantenerlo quieto.



Al final de la tarde mi gordi estuvo más dispuesta y el ocaso nos proporcionó una preciosa luz.

 


Bueno, la verdad es que usé chantaje, le dije que le compraría unas patatas ... uff no puedo usar esa técnica otra vez que ya estamos todos muy redonditos, claro menos Tsunami.

Feliz Domingo

1 comentario:

  1. me encantan las fotos que haces, me podrías decir qué cámara tienes, porque yo ando pensando en comprarme una nueva... un beso y disfruta de esos peques tan lindos

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