martes, 14 de septiembre de 2010

Dxe5


La última jugada



Antes que nada digo que el título no corresponde al movimiento, no se nada de ajedrez
Checkmate photo by Alan Light.


Los hermanos de mi padre eran 9, incluyéndole. 5 hombres  y 4 mujeres. Todos los hombres jugaban ajedrez y eran bastante buenos, al parecer. Dos de mis tíos vivían fuera de Lima, así que la partida era de tres, ¿cómo? pues se turnaban. Las reuniones siempre eran en mi casa, recuerdo que las visitas de mis tíos "A" y mi tío "E"  los domingos era toda una tradición.

Los domingos salíamos a comer con mis padres pero no podíamos quedarnos mucho tiempo fuera porque ya mi papá estaba viendo el reloj pensando que sus hermanitos (él era el mayor) estarían en casa esperándole. A mi mamá esto le fastidiaba muchísimo, porque decía que en vez de disfrutar en familia las tardes se la pasaban encerrados en casa jugando. Mi mamá me contó una vez que antes había sido peor que eso era todos los días, mis tíos iban después de trabajar, llegaban como a las 9pm y se quedaban hasta las 2 ó 3am. Hasta que un noche, mejor dicho, una madrugada les echó, jejeje. Yo sólo recuerdo las citas de los domingos, aun así, aunque se redujo la jornada mi mamá habrá tenido tres veces más esos arrebatos, entonces se reunían en casa de mi tío "E" hasta que mi tía les echaba, jajaja.

A mi me encantaba que vinieran, porque mi tío "E" venía a casa con mis primos menores. Mi prima "C" tenía un año menor y nos llevábamos de maravilla. Mi primo "J" me llevaba, creo 3 años, y él muchas veces se sentaba a mirar las partidas, luego él dejo de venir y sólo venía mi prima. Nosotras disfrutábamos oyéndoles, decían cada tontería. La verdad es que los hombres son niños por siempre, como se picaban, se ponían apodos, hacían chistes bobos, y habían acuñado sus propias frases como "nosotros que nos queremos tanto" y zaz jaque, jajaja. Yo descubrí que mi papá, con lo listo que era, podía ser el más bobo frente al mundo exterior, cuando jugaba ajedrez, y aprovechaba y le pedía propina, jejeje. Yo siempre salía muy contenta. Y nos íbamos mi prima y yo corriendo a comprarnos golosinas.

En todos los años que siguió esta tradición, porque sí, fueron años, pasaron por ahí nuevos jugadores, que venían, se quedaban algunos meses y luego se iban, amistades, tal vez algún primo que se hizo mayor y se integraba, algún colega de mi madre. Recuerdo que una vez el hijo de una amiga de mi mamá comenzó a venir y nos contó que a él siempre sus amigos le ganaban, pero ahora él ganaba a sus amigos. Las prácticas benefició a muchos por lo visto, mi hermano mayor consiguió un trofeo en su college e incluso mi prima "C" ganó un torneo en su colegio, cosa que me sorprendió mucho, nunca pensé que a ella también le gustara el ajedrez. Yo nunca lo aprendí.

Los años pasaron y el pequeño grupo de ajedrecistas nuevamente se redujo a los tres hermanos, ni mis primos venían, la universidad, los amigos, novios, novias fueron alejándoles. Mi padre siguió jugando con ellos hasta cuando el parkinson no se lo permitió más, pero igual se sentaba al lado de alguno, para ayudar, cosa que ponía furioso al otro. Los tres ya mayores, canosos y todavía se picaban.

El parkinson fue un duro golpe para mi papá, por su profesión, ver sus manos inútiles, manos que necesitaban una precisión vital en sus movimientos, su herramienta de trabajo. Lamentablemente la enfermedad pudo más, mi papá estuvo algunos años en una silla de ruedas y al final postrado en una cama, mi padre ya no podía ni hablar ni comer.

La última vez que fui a Lima mi mamá me dijo antes por teléfono, tu papá ya no conoce y fue verdad, llegué y no me reconoció. Durante las dos semanas que permanecí ahí me acercaba a él, pero a veces ni me veía, siempre tenía la televisión encendida, y sólo se dedicaba a mirarla, a veces sí, volteaba a verme, pero luego volvía hacia la tele. El día que me regresaba a Madrid fui a su cuarto a despedirme,  me acerqué y le dije:  papito, ya me voy, me voy a Madrid, cuídate mucho, te quiero mucho. El dejó de ver la tele, me miró, me miró bien y de sus ojos comenzaron a brotar lágrimas, no me dijo nada, no me hizo ni una caricia, sólo fue eso, sus lágrimas. Las mías también brotaron, le abracé fuerte fuerte fuerte y salí  de la habitación llorando.

Esta semana fue el cumpleaños de mi papá.  Mi papá falleció hace casi 4 años. Aquella vez fue la última vez que le vi.

Feliz cumpleaños papito. Te amo.

14 comentarios:

  1. Tienes la capacidad de hacerme llorar, eh? Me ha parecido un gran homenaje y una preciosa despedida pese a todo, debe ser muy duro no poder estar cuando pasa algo así. Un besazo, lo siento muchísimo

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  2. Tengo la piel de gallina! (que se me ha erizado el vello).

    Qué bonito, Gio!

    Un besote muy grande.

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  3. Que dulce eres Gio, me gusta leer todo lo que escribes,desde donde este tu padre te mira con amor....
    Un beso

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  4. Desde donde esté, está orgulloso de ti...
    La parte física no está pero el recuerdo perdura y el cariño sigue
    Un abrazo
    Adriana, de México

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  5. En mi país decimos "se me aguó el guarapo" cuando algo nos emociona hasta quebranos la voz o traernos lágrimas a los ojos. Eso mismo me ha pasado con tu hermoso texto.
    Has hecho un homenaje hermosísimo a tu padre, quien de seguro estará orgulloso de ti. Y él permanece en tu corazón, tu recuerdo, cada pieza de ajedrez, la mirada de tus hijos.
    Te mando un muy fuerte abrazo.

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  6. de andre_arg,
    Giozi qué bello este relato, yo no podría escribir nunca algo tan tierno y emotivo así, tienes talento, me hiciste llorar y me haces pensar en el valor importante de tener a mis padres vivos. Te felicito!

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  7. Ayy!! Giozi, qué no hay día que no se me salten las lagrimitas últimamente.

    Qué bonitos recordatorio a tu papá.

    Besos

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  8. buf.....no se ni qué decirte,he leido la historia y me has dejado "jodido",lo siento mucho por ese mal trago que te ha dado la vida,seguro que este donde este te estará mandando mucha fuerza y te estará ayudando mucho.
    muuuuak!!

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  9. Tus palabras no pueden ser más emotivas Gio y hoy me vienen directito al alma, que tengo el día muy sensible.
    Yo no recuerdo bien la última vez que vi a mi papá porque se nos fue cuando yo tenía 4 años... pero me acuerdo de él casi cada día... y siempre me pregunto cómo hubiera sido...
    El tuyo se fue padeciendo una enfermedad difícil, para él y para los que le rodeaban... pero como bien dices siempre quedarán ahí su recuerdo y su esencia...
    Besiños y gracias por compartir estas palabras...

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  10. Wow me encanto leer esto de mi abuelo. Es triste que no pude conocerlo como me habria gustado. La ultima vez que yo lo vi fue cuando estaba en Lima, tenia 15 años. Habia pedido a mi mamá por unos soles y no me quizo dar, pero mi abuelo escucho y le dijo a mi abuela que me de unos soles. Lo extrañio tambien.

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  11. Me has hecho llorar! Y me has hecho recordad a mi abuelo que en sus últimos años tampoco reconocía a nadie.

    Que bonitas palabras y que bonitos recuerdos.

    bss

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  12. Muchísimas gracias chicos por sus comentarios.

    Josh me alegra mucho tenerte por acá. Supongo que tu papá te contará muchas anécdotas. Es triste de verdad que no le pudiste conocer bien, y le conociste ya enfermo. Un besote.

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  13. Me gustan mucho tus historias y tus fotos también, me resulta difícil escribir sobre algo que me haya sucedido, pero lo intentaré alguna vez... un abrazo mi querida amiga!!!

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